Todo lo que viene a continuación está funcionando hoy en la aplicación. Ninguna de las
ocho es un plan, ni una casilla pendiente en una hoja de ruta.
Los fichajes no se editan ni se borran
En Hora no permite editar ni borrar un fichaje: corregir una hora crea un registro nuevo y el original se conserva marcado como rectificado.
El fichaje de partida no se toca. Cuando el responsable arregla una entrada olvidada o una hora mal puesta, el sistema guarda un registro nuevo con la hora corregida, lo enlaza a la incidencia que lo motivó y deja el anterior marcado como rectificado. En el informe salen los dos, la hora que se fichó y la que quedó, así que la corrección se ve en vez de taparse. Y es que un registro que se puede reescribir sin dejar rastro es justo lo que la norma no admite.
Base: Artículo 34.9 del Estatuto de los Trabajadores, en la redacción del RDL 8/2019.
Cada corrección deja rastro de quién y cuándo
Cada corrección de un fichaje en En Hora guarda quién la hizo, cuándo, con qué valores antes y después, desde qué IP y con qué dispositivo.
El historial se escribe solo, en el momento de aprobar la incidencia, y desde el panel no hay manera de desactivarlo. Esa es la diferencia entre un registro creíble y una hoja de cálculo: en una actuación no basta con enseñar las horas. Hay que poder explicar por qué una de ellas cambió, quién la cambió y qué decía antes.
Base: Historial de incidencias del propio sistema, escrito en cada aprobación.
La hora la pone el servidor, no el móvil
En Hora sella cada fichaje con la hora del servidor, sincronizada por NTP, y no con la del móvil del trabajador, que se puede cambiar a mano.
El reloj de un teléfono lo mueve cualquiera en dos toques. De ahí que la hora de un fichaje salga del servidor, que se sincroniza contra servidores de tiempo NTP y deja constancia de cada sincronización; cada registro guarda además de dónde salió su hora, de modo que una procedencia rara se detecta en lugar de pasar inadvertida.
Base: Sincronización NTP del servidor, con registro de cada sincronización y de la procedencia de la hora.
Un enlace de solo lectura para el inspector
En Hora genera un enlace de solo lectura para que el inspector consulte los registros del periodo que pida, con fecha de caducidad y revocable en cualquier momento.
El enlace se crea acotado al rango de fechas que pidan y caduca cuando tú digas. Quien lo recibe consulta los registros y descarga el informe de cada empleado sin crearse una cuenta, y sin ver nada fuera de ese periodo. En el panel tienes cuántas veces se ha abierto y cuándo fue la última; revocarlo es un clic. Sirve igual, dicho sea de paso, para atender a la representación legal de la plantilla.
Base: Acceso de inspector del panel, con rango de fechas, caducidad, revocación y registro de accesos.
Informes con huella verificable
Cada informe en PDF que emite En Hora lleva una huella SHA-256 y un código de verificación en línea que permite comprobar si el documento entregado se ha alterado después.
Al emitir el informe se calcula una huella criptográfica de su contenido y se guarda junto a un código único, impreso en el propio PDF. Con ese código, quien reciba el documento —un inspector, un juzgado, el comité de empresa— comprueba que lo que tiene delante es exactamente lo que salió del sistema. Si alguien retoca una hora, un nombre o un total, la huella cambia y deja de coincidir. Sin más misterio.
Base: Huella SHA-256 del informe y código de verificación público, generados al emitir el documento.
Cuatro años de histórico, también de quien ya no está
En Hora conserva los registros de jornada durante los cuatro años que exige la ley, incluidos los de empleados que ya causaron baja.
El plazo cuenta desde el último día del mes registrado: los fichajes de mayo de 2026 tienen que seguir ahí en mayo de 2030. Dar de baja a alguien en el panel no borra su histórico, y conviene saberlo, porque ese es el punto donde más empresas tropiezan. La actuación suele llegar por denuncia de un ex-empleado, justo el que ya no aparece en la lista.
Base: Artículo 34.9 del Estatuto de los Trabajadores: conservación durante cuatro años.
Geolocalización solo en el momento de fichar
En Hora registra la ubicación únicamente en el instante del fichaje, nunca durante la jornada, y la empresa puede desactivarla por completo.
La ubicación sirve para validar que la entrada se hizo donde tocaba, no para seguir a nadie por la calle. Entre un fichaje y el siguiente el sistema no sabe dónde está el trabajador; ni lo pregunta. Una posición puntual, no un rastro. Y esa diferencia es la que sostiene la proporcionalidad que exige la normativa de protección de datos.
Base: Artículo 90 de la LOPDGDD: información previa al trabajador y proporcionalidad de la medida.
El trabajador ve y descarga sus propios registros
Cada trabajador consulta y descarga en En Hora su propio registro de jornada desde el móvil, sin tener que pedírselo a la empresa.
La ley obliga a tener el registro a disposición de la plantilla, no solo de la Inspección. En la app cada persona ve sus fichajes del día y de los meses anteriores, con sus horas y sus incidencias. Los suyos y nada más. Aparte de cumplir, te ahorra la discusión de fin de mes: las horas están a la vista por los dos lados desde el primer día.
Base: Artículo 34.9 del Estatuto de los Trabajadores: registro a disposición de la persona trabajadora y de su representación legal.